Albergues

Los albergues son lugares de acogida para peregrinos. En ellos sólo pueden dormir quienes peregrinen a pie, en bicicleta o a caballo y estén en posesión de la credencial del peregrino. Existen varios tipos de acogida, como albergues, suelo parroquial, monasterios o conventos, polideportivos, ect.

Por regla general los albergues cuentan con espacios amplios donde se instalan los dormitorios, salón, cocina con utensilios para cocinar, varios inodoros y duchas. Algunos tienen lavadora-secadora de monedas, mesas, sillas, patio para tender la ropa, etc. En casi todos están cobrando entre tres y cinco euros. Los privados aumentan un poco el dinero (entre siete y diez euros), incluyendo algunos el desayuno. En el Camino hay un buen número de privados, casi todos se concentran en Castilla y León y en Galicia. Estos alojamientos privados suelen ser una buena opción para aquellos peregrinos que quieran reservar con antelación su habitación o cama sin pegarse una gran caminata para llegar a un albergue público para poder pasar la noche.

Los albergues suelen abrir entre las 13:00h – 14:00h. y cierran sobre las 22:00 – 23:00h. En los albergues no admiten reservas, excepto muchos privados. Las plazas se ocupan según va llegando cada peregrino. Tienen prioridad para ocupar una cama los peregrinos que van solos o en pequeños grupos de 2,3,4…, sobre los grupos más numerosos, caso de colegios, parroquias, boy scouts, así como los que vienen andando sobre los ciclistas, dejando entrar a estos a última hora de la tarde. Esta norma va a criterio de cada hospitalero, según la ocupación. Hay peregrinos que van con coche de apoyo, el conductor no es peregrino, por tanto no debe dormir en el albergue, pero será el responsable del mismo el que tome las decisiones.

En los albergues solo está permitido dormir una noche, salvo que tengas alguna dolencia; entonces puedes estar dos. No admiten perros. Tampoco todos cuentan con un sitio especifico para guardar las bicicletas. Antes de las nueve de la mañana tienen que estar desocupados para proceder a su limpieza. Algunos peregrinos, en previsión de encontrarse con el albergue lleno, llevan una pequeña tienda de campaña. Estos, aunque no pernocten dentro del albergue, tienen derecho a usar sus instalaciones: lavabos, duchas, ect. La mayoría dispone de cocina y menaje básico para guisar.

Por último, no todos los albergues tanto públicos como privados abren todo el año, hay muchos que cierran de noviembre a marzo por la baja presencia de peregrinos.

Fachada principal del albergue municipal de peregrinos en Almadén de la Plata (Sevilla)

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