Alquife – Guadix (24,35km)

 

Sale de Alquife por la plaza de la Iglesia (plaza del charco) dónde una vez atravesada la misma giramos hacia la izquierda y luego a la derecha tomando el camino que desde las minas de Alquife seguían los mineros hasta Jérez del Marquesado, bordea el lago producido por la explotación minera y cruza el campo de Lanteira a la altura de la Aljibe, baja al Berral por la cuesta del cortijo de Chindin, entrando a Jérez por la pendiente cuesta del Baho. En esta localidad, cerca de las minas de cobre de Santa Constanza se encuentra el yacimiento íbero-romano de Arrutan (Al-Rutan). También existen restos de varias fortalezas medievales y un interesante artesanado en su iglesia Mudéjar. Una Cruz Blanca cerca de las eras da testimonio de la visita de los Reyes Católicos a esta localidad en 1489.

Sale de Jérez por la cuesta de Zacote, cruza los barrancos del Bernalillo y del Bernal, deja a la izquierda las minas de Santa Constanza ascendiendo hasta las inmediaciones de la Ermita de la Virgen de la Cabeza y baja al pantano de Cogollos rodeándolo por la izquierda para tomar el carril que se dirige a Cogollos, el que abandona a pocos metros para tomar a la derecha un camino más estrecho que atrocha hasta la citada población. Interesante la torre de la iglesia Mudéjar de esta localidad declarada BIC (Bien de Interés Cultural), con clara referencia a la de la catedral de Guadix.

Una aljibe del siglo XII se conserva en buen estado en el centro del pueblo. Saldremos por la calle San Gregorio en dirección a la ermita del mismo nombre que dejamos a la izquierda. Siguiendo al frente, a unos 2 km, el camino desciende para dejar atrás al inmenso Marquesado y abrirse ante nosotros el segundo característico paisaje de la comarca de Guadix: las cárcavas del bad-land, generadas por el progresivo desmantelamiento del fondo del antiguo lago. Al llegar a la rambla descenderemos por esta unos 200 m para incorporarnos a otro camino carretera que continúa el descenso hacia Guadix.

Entramos en Guadix por la calle Torremolinos dejando a nuestra izquierda uno de los característicos tejares que, aprovechando las arcillas de los bad-lands, han materializado la ancestral industria alfarera de la comarca. Siguiendo al frente atravesaremos uno de los tradicionales barrios de cuevas, pasando por la Calle tejar de Cucala que nos conduce a la Plaza de la Ermita Nueva donde se haya el Centro de Interpretación de las cuevas. Descendiendo por la calle Cañada de los Perales y la Carrera de las Cruces, rebasaremos la alcazaba por la derecha hasta llegar a la Iglesia de Santiago. Finalmente las calles Ancha y Magistral Domíngez nos llevarán a la impresionante plaza porticada de Corregidores donde se sitúa el Ayuntamiento y el punto de atención del peregrino en la Oficina de Turismo. Saliendo de la plaza por el lateral opuesto a la entrada nos conduce a la Catedral donde se podrá apreciar la magnífica fachada barroca.

En la catedral de Guadix, se encuentran las reliquias de San Torcuato, discípulo de Santiago y el Principal de los Varones apostólicos que llegaron en los inicios de la Cristianización de Hispania, fue además el fundador de la primera Sede Episcopal de la península ibérica y primer Obispo de Guadix, al que la advocación en toda la comarca es Inmensa. A espaldas de la catedral se puede contemplar el recién descubierto Teatro romano.