Bizkaia bate el récord de peregrinos

14/10/2012 0 Por jesuspalacios

El tramo vizcaino de la Ruta Jacobea ha batido un récord histórico este verano. Un total de 15.182 personas han pernoctado en los cinco albergues que gestiona la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Bizkaia. Una cifra que supone un gran salto cuantitativo, ya que hace apenas seis años los tres albergues que había recibían 2.400 peregrinos. Incluso con respecto a hace dos años, el incremento ha sido notable: un 50%. El perfil del peregrino también ha cambiado. Si hasta hace pocos años, la mayor parte de los caminantes durante el verano procedían del Estado, ahora llegan de Europa. Para hacer más llevadero el Camino, 87 hospitaleros han trabajado desinteresadamente desde el mes de mayo en los diferentes albergues. Desde la asociación consideran que han llegado al tope máximo de visitantes para poder garantizar el servicio a los peregrinos.

El buen tiempo y el atractivo turístico de Bizkaia han sido claves para registrar el aumento. Juanjo Mateu, coordinador de los albergues, destaca que este verano se ha incrementado la cifra de pernoctaciones a pesar de que han contado con una infraestructura menos. Este año, el Ayuntamiento de Gernika declinó el permiso para transformar la escuela pública Allende Salazar en un albergue. Aun así, la asociación ha contado con cinco albergues: Markina, Lezama, Altamira (Bilbao), Portugalete y Pobeña (Muskiz). Entre los cinco suman una oferta de 138 plazas, insuficientes para la demanda que crece sin parar año tras año. “El problema que tenemos”, señala Juanjo Mateu, “es que si nos hacemos cargo de más albergues no tenemos hospitaleros para cubrirlos; este verano, por ejemplo, hemos tenido que hacer suplencias entre nosotros porque no llegábamos”.

De los 87 hospitaleros que han trabajado en los albergues, 62 procedían de Bizkaia, 9 de Madrid, 2 de Cataluña, 2 de Argentina, 2 de Gipuzkoa, 2 de Gasteiz y otros de ciudades españolas como Valladolid, Almería, Tenerife, Murcia o Alicante.

El trabajo del hospitalero es “duro y sacrificado”, según cuenta Juanjo, “porque una vez que, a las ocho de la mañana, se van todos los peregrinos del albergue hay que limpiarlo y ponerlo todo dispuesto para abrirlo de nuevo a las tres de la tarde”. Su labor consiste en acoger al peregrino, darle cama y ayuda si la necesita. A cambio de cobijo no se cobra nada. “La razón de ser de los albergues del Camino es que son gratuitos, no se pide nada, aunque la gente siempre da la voluntad”, señala Juanjo.

Turismo De ello se aprovechan los “turistas circulantes o jetas”, como así los denomina Juanjo. Se refiere a las personas que, conocedoras de las existencia de los albergues gratuitos para los caminantes, “vienen a fiestas de Bilbao y se alojan un día en Portugalete, otro en Pobeña y otro en Lezama”. Pero son los menos. La mayoría de los peregrinos atraviesa Bizkaia caminando, como manda la tradición. De todas formas, también han detectado a peregrinos que “vienen a Bilbao en vuelos de bajo coste para empezar el camino desde la capital vizcaina”. “Aprovechan unos días para hacer turismo y luego se ponen en marcha”, señala Juanjo.

Desde la asociación también resaltan que el peregrino “es el turista que más noches pernocta en Bizkaia, tres, porque son tres etapas, y gasta una media de 20 euros al día”. Eso es lo que está abriendo los ojos a las localidades vizcainas por donde discurre el Camino de Santiago. “Se están dando cuenta de que los peregrinos dan vida a los pueblos, consumen en los restaurante y en las comercios”, apunta Juanjo. De ahí que Gernika, que este verano no ha abierto el albergue, es probable que rectifique y vuelva a dar servicio en 2013. “En Gernika es necesario que haya un albergue”, dice Juanjo, “porque es un punto estratégico del Camino del Norte desde el punto de vista turístico”. Al parecer, este verano han sido muchos los caminantes que se han visto obligados a dormir en parques y lugares públicos al aire libre al carecer la villa armera de un alojamiento específico para los peregrinos. El Camino de Santiago es un gran escaparate que atrae el turismo, tal y como certifica Juanjo. “Está demostrado que el que hace el Camino de peregrino, al año siguiente vuelve de turista”, dice.

La masificación del Camino Francés es otro de los factores que está incidiendo en el aumento de los visitantes de la Ruta Jacobea del Norte. Unos visitantes que antes llegaban procedentes de la península principalmente durante los meses de verano, pero que ahora llegan de Europa. “Ahora, los extranjeros también vienen en verano”, dice Juanjo, “sobre todo hemos notado la presencia de alemanes, holandeses, polacos, rusos y noruegos”. Y todos van de paso.

Fuente: Diario DEIA