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La red de albergues para peregrinos de la Junta en la Vía de la Plata necesita ser revisada. Así lo entiende la Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Turismo, que según explica, «elaborará estudios de viabilidad sobre las infraestructuras de este tipo construidas en pasadas legislaturas en el marco de los proyectos Vía de la Playa I y II», y que lo hará con el fin de «evaluar las inversiones necesarias para su reapertura y las posibilidades de negocio».

Este histórico camino es una de las formas de peregrinar a Santiago de Compostela. Aunque el número de quienes lo eligen ha aumentado considerablemente en los últimos años, la opción que discurre por suelo extremeño aún está muy lejos, en las preferencias del gran público, de los caminos que discurren por el norte de España. Y la red de alojamientos es limitada en comparación a la de regiones con más tradición en este ámbito, como Asturias, Cantabria, Castilla y León o Galicia.

De sur a norte

A día de hoy, explica la Consejería, son once los albergues de la Junta, pero cinco de ellos aún no funcionan. Es el caso de los ubicados en Baños de Montemayor (12 plazas), Villafranca de los Barros (24 plazas) y Fuente de Cantos (20), porque están cerrados. Y los de San Gil (entidad local menor que depende del ayuntamiento de Plasencia) y Alcuéscar porque están en construcción. Aunque Manuel Oliva Vicedo corrige a la administración. «Tanto uno como otro los construyeron hace tiempo, están terminados, pero no han llegado a abrir», asegura el vicepresidente la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Sevilla y vocal para la Vía de la Plata en la Federación Española de Asociaciones de amigos del Camino de Santiago.

Oliva, que vive en Sevilla pero tiene casa en Albalá (Cáceres), conoce bien los pros y contras de la Vía de la Plata, y mantiene contacto frecuente con peregrinos. Ha estado en los once albergues sobre los que la Junta pondrá ahora la lupa, y en más de uno, asegura, ha dormido. «El Alba Plata –reflexiona– fue un proyecto bonito, y de hecho, la mayoría de esos once albergues están muy bien, incluso algunos son estupendos desde el punto de vista de la intervención arquitectónica». En este sentido, cita el de Alcuéscar y el de Garrovillas de Alconétar como ejemplos de edificios modernos. Y los de Torremejía y Fuente de Cantos como rehabilitación de edificios históricos. Ahora bien, Manuel Oliva tiene igualmente claro que «son infraestructuras concebidas para los turistas que pudieran visitar la calzada romana, pero no para peregrinos, que lo único que buscan cuando llegan al albergue es una ducha y una cama».

Los seis que sí funcionan están en Garrovillas de Alconétar (28 plazas, junto al embalse de Alcántara), Oliva de Plasencia (14), Hervás (20), Torremejía (20), Zafra (20) y Puebla de Sancho Pérez (18). «Posiblemente, al que mejor le va –apunta Oliva– es el de Hervás, pero no por los peregrinos, sino porque funciona casi como un alojamiento hotelero más de Hervás, que además, es un municipio con un tirón turístico importante».

A los mencionados hay que añadir otros de gestión privada o de ayuntamientos –el de Casar de Cáceres se ha reformado recientemente– repartidos por distintas poblaciones de la comunidad autónoma y que, lógicamente, quedarán fuera de los estudios de viabilidad que hará el Gobierno regional. La intención de estos análisis es detallar las condiciones que presentan cada una de las infraestructuras, el número de usuarios y a partir de ahí, concluir si se dan las condiciones como para intentar reflotarlos. «Estos albergues –explica la Consejería– fueron habilitados con fondos europeos por parte de la antigua Consejería de Cultura y Turismo, sin una estrategia turística definida y sin unas mínimas garantías de mantenimiento, rentabilidad y viabilidad, lo cual ha dado lugar a una red con escasas posibilidades de desarrollo en un escenario económico difícil». Uno de ellos es el de Villafranca de los Barros. Como ya informó este diario el día 31 de mayo, los ladrones entraron en él y se llevaron todo el mobiliario. Un mes antes, el lugar ya sufrió otro intento de robo, frustrado gracias a la Guardia Civil.

La Consejería explica ahora que «el contrato con el empresario adjudicatario del servicio finalizó el 24 de febrero del año 2012, y desde entonces las instalaciones han permanecido cerradas». «El consejero de Fomento, Víctor del Moral, –añade la Junta– visitó el albergue el 4 de abril en compañía de técnicos de su departamento y del alcalde villafranqués, Ramón Ropero, para evaluar las posibilidades de este recinto turístico, y a lo largo de ese mes, se retiró del establecimiento la práctica totalidad del material de valor».

Su futuro, y el de los otros diez, lo determinará el estudio de viabilidad. Pero será también un futuro ligado al de esa vía histórica elegida por caminantes y ciclistas.

«En primavera –detalla el vocal de la Federación de Asociaciones– pasan de treinta a cuarenta personas al día, en verano baja a ocho o diez, sube a quince o veinte durante septiembre y octubre y vuelve a bajar a partir de noviembre, con lo que al final del año, la media de pernoctaciones es baja, y tratándose de edificios grandes, como son algunos de los que ocupan estos albergues, es posible que los ingresos no den ni para pagar el mantenimiento».

Esa cifra de peregrinos podría subir a poco que Extremadura se tomara más en serio su tramo de la Vía de la Plata, que cruza la región de sur a norte. Así lo entiende Manuel Oliva, que con su apunte no se refiere solo a la labor de las instituciones. «En la Federación tenemos problemas con Extremadura, donde apenas hay asociaciones de amigos del camino, como sí las hay en otras regiones, y las pocas que hay tienen un interés puramente local, en ocasiones surgidas casi únicamente para gestionar el albergue que haya en el municipio». De hecho, en la Federación informan –tanto en la web como telefónicamente– de que no hay ningún colectivo extremeño asociado. Como ejemplo, Oliva cuenta algo ilustrativo. «A excepción de la que hay en los municipios –relata–, si la Vía de la Plata por Extremadura está señalizada es gracias a que gente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Sevilla hemos subido a señalizar la parte de Badajoz, y gente de la Asociación de Fuenterroble de Salvatierra, en Salamanca, ha bajado a hacer lo mismo en la provincia de Cáceres».

Fuente: hoy.es

jesuspalacios
kkezman@hotmail.com

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