pedroaparicio

Su admiración y reconocimiento por el Camino de Santiago no comenzó, al contrario de lo que muchos puedan pensar, a pie de ruta. De hecho, confiesa que no ha sido peregrino. Esta experiencia que a muchos cambia la vida tuvo otro escenario muy diferente para Pedro Aparicio: el Parlamento Europeo. El exalcalde de Málaga, por aquel entonces centrado en su labor como europarlamentario, fue uno de los miembros de un «intergrupo sobre el Camino de Santiago» formado por 16 personas. Entre ellas se encontraban el primer presidente de la Xunta de Galicia, Gerardo López Albor, y el archiduque Otto de Hasburgo, heredero del trono de Austria, que se convirtieron en inolvidables compañeros de experiencia para Aparicio. Muchas de las anécdotas de esas sesiones de trabajo fueron rescatadas ayer de su mano en el transcurso de una conferencia en el Ateneo de Málaga que se enmarcó en el programa puesto en marcha por la institución cultural con motivo de la exhibición de una reproducción del Códice Calixtino.

A pesar del título del ciclo que engloba estos encuentros -‘Invierno Jacobeo’-, Aparicio no notó el gélido ambiente que marcó la jornada de ayer; muy al contrario el salón de actos del Ateneo de Málaga registró un lleno absoluto para conocer sus reflexiones en torno a la construcción de la identidad del Viejo Continente. En este sentido, el exalcalde de Málaga se remontó a los orígenes del término ‘Europa’ -«con el que los griegos se referían a aquello que estaba más allá de su propia cultura», dijo- e insistió en el hecho de que «el cristianismo ha contribuido decisivamente al dinamismo del cambio que pedía la historia». El ponente contrapuso el ejemplo europeo a la situación de los países islámicos, donde el «extremismo religioso» ha impedido el desarrollo de la libertad o la igualdad entre el hombre y la mujer.
En este contexto, el Camino de Santiago ha jugado a lo largo de la historia un papel «fundamental» que aún hoy sigue promoviendo la construcción de una «identidad común». Este anhelo, por otra parte, debería ser el motor para la construcción «definitiva» de una «Europa de estados federados alejada de los nacionalismos». Aparicio puso como ejemplo los casos de Estados Unidos, Australia e incluso China como espejos de un modelo «que sería un garante de éxito y que además solucionaría esta confederación dramática en la que se está convirtiendo España».

Competencia de destinos

El ponente, cuyo perfil introdujo el presidente del Colegio de Periodistas de Andalucía y de la Asociación de la Prensa de Málaga, Andrés García Maldonado, trazó un pormenorizado panorama de todo lo que supuso el desarrollo del Camino de Santiago en el norte de España, y no sólo desde el punto de vista espiritual sino también desde el ámbito de la economía, el transporte o las comunicaciones. Aparicio mostró además su sorpresa por «el éxito del Camino de Santiago» , a pesar de la existencia de otros dos lugares de referencia para los cristianos como Roma o Jerusalén. La propaganda, el protagonismo del camino más allá del destino y «la emoción cristiana» son, a su juicio, los factores del éxito de este destino, cuyo simple enunciado es una fuente creciente de interés. Para todos. Aunque, como Aparicio, no hayan sido peregrinos.
Fuente: Diario SUR
jesuspalacios
kkezman@hotmail.com

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